Esperaba un momento como éste para hacerlo, esperaba esta calma y la sonrisa de tus ojos... No pienses que bajé los brazos, no. Mi lucha por tenerte ya es eterna y la llevo conmigo a donde vaya. No creas tampoco que he dejado de amarte; quizás cuando pase esa puerta, te ame aun más todavía y te haga menos daño.
Pero tengo que irme ya, dejándote como última imagen de mi vida, ésta calma alegre que hay entre los dos...
Es que más no puedo dejarte, ya que todo esto fue solo mío... sé que esto será fácil, ya que no vas a pedirme que me quede; desde tu lugar me saludarás sin llanto, como si mi adiós fuese un hasta mañana.
Es necesario que sepas que fuiste el hombre más libre y más encadenado a sí mismo que yo conocí.
No sé si esta fue la historia más bonita de amor que viví... pero nunca dudes que para mí, fue la historia de vida más importante en los años que llevo encima. Gracias por cada herida que nadie más volverá a abrir, ya que he aprendido a tu lado...
Ahora yo parto a vivir todo aquello que ya sufriste... No digas nada por favor, mi adiós egoísta no quiere escucharte, prefiero irme imaginando que me querés a tu lado. Prefiero creer que soñábamos lo mismo. Ya me voy, déjame por lo menos sentir hasta mañana algo de rencor... que luego te rendiré un homenaje cada día y sembraré tu palabra en los lugares donde la gente no tenga sueños...
Adiós amor mío... La rosa que mas sonreía la dejaste a los pies de mi vida y la cuidaré de aquí en mas... para devolvértela algún día. Adiós amor mío".